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Cantante Mirtha Marcano

Mirtha MarcanoEste mes de noviembre lanzara su segundo trabajo discográfico titulado “cosas de la vida” nuestra amiga Mirtha Marcano, hija de la estimada mitonera Olga Parra de Marcano. La presentación esta pautada para el día 29 en el establecimiento del Sogero Bar en la ciudad de San Cristóbal, a nuestros estimados paisanos y amigos que tiene la gentileza de visitarnos a nuestro blog de Mitón, los invitamos apoyar a este talento de la música Venezolana, aquí dejo un link donde usted podrá conocer más de esta artista, y escuchar unos de sus temas de su primer trabajo “oye tu”.
http://www.folkloreando.com/content/artista_popup.html?vendor_id=V-400

rogeliogil27-11-2008 GTM 1 @ 15:27
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Mi estadía en el pueblo de Mitón (2da. Parte)

Crónicas de Mitón
Por el escritor: Rafael Ramón Castellanos.

Se agolpan de pronto los recuerdos, como si se despertaran al compás de la meditación, mientras reflexiono sobre el ámbito de la geografía espiritual que lo mismo exalta los valores humanos o la luz mañanera, o los árboles, los sitios o la alfombra de hojarasca de las haciendas de café ¿Qué habrá sido de aquellos sembradíos entre árboles inmensos en la finca del señor Trompetero en la vía hacia Chejendé, por allí por San Felipe, si no me equivoco? y aquellos cafetales hacia La Montañita, donde vivía y laboraba mi grande amigo Melquíades? Perdomo, de los Perdomo de La Callecita, donde Medardo Perdomo, tenía una pulpería y el viejo Facio Patiarroy también y éste con su casa de habitación en la parte lateral, como también estaba en la otra orilla del camino, de frente, un poquito más hacia el sur, la casa de habitación, de afecto y de cariño imborrable de Francisco Perdomo, de quien tengo que decir que me muerde mi ingratitud hacia él y pido perdón, pues en 1972 siendo yo Cónsul General de Venezuela, pasó por Bogotá su hijo Pedro y no acerté a atenderlo ni siquiera en un apéndice de la cordialidad y de toda aquella bondad con que me trató su padre, a quién le quedé muy mal, pues que en agosto de 1950 me hizo un prestamito para mi despedida y el avío y para pagarle a Horacito Gil que le debía el valor de algunos coroticos. Le quedé mal a Francisco, tan mal que estando yo en Trujillo en 1953 en ejercicio docente, ya casado, con dos niñas y las necesidades muy prósperas, fue muchas veces a mi hogar el simpático y amable Blás Infante con tanta decencia siempre y simplemente me preguntaba que si tenía algo para Francisco y siempre se iba con las manos vacías.

El negocio de Horacito Gil – debería haber otro Horacio para que usáramos el diminutivo - y la gallera quedaban al frente de la casa de dos plantas en que vivía esa dulce, amorosa, tierna y sufrida, Betsabé Briceño, la niña Betsabé, que debería tener entonces algo así como setenta años y en donde como yo, era huésped también un magnífico señor de nombre Alfonzo Pichardo, ya casi octogenario entonces; casa de recepciones familiares la de ella cuando para las fiestas patronales de marzo y de agosto venían de los campos petroleros zulianos la familia de don Blás Román y de Barquisimeto la de don Maximiliano Briceño, cuyas esposas eran hermanas de la dueña de la casa, así como eran también hermanas la señora de Gelvis, en El Peonío, madre de Mercedes y Ángel Custodio y doña Sara Briceño de Gásperi, y hermano de ellas el secretario de la Jefatura Civil, Antonio Briceño, de quién contaré en otra oportunidad cuánto nos unía y qué nos alejó en 1958. A este hogar de la niña Betsabé acudía mucha gente en las tardes o los domingos; recuerdo las dos muchachitas de Manuel Amaya, una Elba y la otra Consuelo; las niñas del señor Aguiar y en especial la mayor Vianney y si no me equivoco otra de nombre Dinaura; el señor Víctor Valera y su montón de hermosas y bellas hijas y entre ellas la catira Zoila y la morena Georgina; pero en toda la esquina era asiduo penitente Ramón ¿Bravo?, hijo de don Andrés González, quién desde allí vigilaba activo e inquieto el hogar del albañil y maestro de obras Miguel Zambrano, padre de la dinámica y ferviente educadora que regentaba la escuela de La Loma, Sacramento Zambrano y de la cual estaba prendado el joven amigo.

Los chismes sobre mis inquietudes bolcheviques y referente a la joven María del Rosario, la cual nunca estuvo cerca de mí, pues la veía apenas cuando salía a la huerta familiar, llegaron a la Supervisión Escolar, en Trujillo, a donde fui llamado, lo cual me preocupó mucho, casi que me desesperó; bien recuerdo que Félix Carrillo, el versado conductor del autubucito que cubría la ruta Mitón-Valera, notó mi inquietud y en la parada para el cafecito mañanero en Las Rancherías, más allá del Chejendé, desde donde comienza el descenso hacia la llanura de Monay, me dijo que qué me pasaba y le conté que yo no quería irme de Mitón, pero sospechaba que me iban a quitar el cargo, “Encomiéndate a Dios y a la Vírgen, y todo te saldrá bien” me expresó. Así fue que cuando el profesor Cortéz Pérez me reprendió por mis acciones políticas comunistoides, me acordé de don Andrés González, el Jefe Civil, y saqué el carnet que me acreditaba como inscrito en Copei, se lo pasé al gran educador, quién lo miró apenas y me preguntó luego que si era verdad que yo “ejercía de chamarrero” y le expresé que lo que hacía era colocar inyecciones a quien me necesitara y le expliqué, además, que era enfermero porque a enfermero también había aprendido con Efigenio Castellanos, mi padre.

Me citó para después del medio día y no tuve oportunidad de decirle que el autubucito que manejaba Félix pasaba por La Concepción de Pampanito a las cuatro de la tarde, cuando iba de regreso a Mitón. La espera fue una gratísima sorpresa: el Supervisor me mandó a la Gobernación, al Despacho del Dr. Parilli, Director de Sanidad y Asistente Social. Este me recibió con gran cordialidad, no me hizo preguntas de ningún género y me indicó que esperara el nombramiento de enfermero en Mitón. ¡Increíble sorpresa! Dos cargos a la vez, pero ello acarreaba un compromiso: llevarle un oficio a la colega Cantalicia Pichardo en el cual se le participaba que había sido reemplazada por mí en sus funciones de enfermería. Sudé frío y me entró una cierta inquietud por misión tan desagradable. A la siguiente mañana emprendí el regreso a Mitón. Me presenté ante la atractiva y bella colega y le hice entrega de la correspondencia. A ella no le preocupó en nada el asunto y me manifestó, con una dulce sonrisa llena de ironía, “muy bien… muy bien, le va a entregar la llave del dispensario el compadre Antonio”, que no era otro que mi amigo el Secretario de la Jefatura. Ya yo conocía el cuartico que servía de dispensario, situado debajo del Juzgado del Municipio, cuya sala la había transformado en dormitorio el sargento (retirado) del ejército Pedro Bastidas, quien había llegado al pueblo para ejercer de juez, pero resultó ser más belicoso que nadie, con gran valor personal, arriesgado y arbitrario.

En el dispensario había poca dotación de medicamentos y en una escapadita que me hice hasta Santa Ana de Trujillo, traje, de la botica de mi imparangonable papá, Quinina para los enfermos de paludismo, Quenopodio para desparasitar muchachitos barrigones y muchachitas barrigonas, Kavitin para las hemorragias, Etilfen para tranquilizar a los angustiados, gasa, algodón, yodo, mercurocromo, e inyectadoras ¡Cuánta generosidad la del boticario Efigenio Castellanos, quién sin tener recursos económicos se llenó de complacencia porque cada día me parecía más a él en su darse por entero a la comunidad. Cuando dos semanas después correspondió la visita al doctor, quién llegó de Chejendé, no le gustó mi decisión del surtido que tenía en un estante, como creo que no le había gustado mi nombramiento, pues había llegado a la casa de la colega Cantalicia. Me recriminó y me dijo que mi tarea era exclusivamente cumplir con sus indicaciones. Tenía toda la razón y le presenté excusas, pero seguí atendiendo a humildes habitantes que me pedían ayuda y el médico quién lo supo inmediatamente, fue excesivamente tolerante. Recuerdo que en su segunda o tercera actuación en Mitón tuvo trabajo el doctor, pues que enfermó una de las muchas hijas, bellas y lindas, de don Víctor Valera, viejo conversador muy ameno que sabía tantas historias de las gentes de mi pueblo, de Las Virtudes y de Bolivia que siempre tuve la sensación que si no era santanero, sí debían ser paisanos los padres o los abuelos. Bien, para ver a la paciente el doctor me manifestó que debía acompañarlo y así lo hice, más el joven galeno me obligó, con mucha prudencia, a que le llevara el maletín como si le diera pena recorrer la tierrosa calle con su implemento de trabajo a cuestas.

Caminamos al lado de don Víctor, pasamos por el monumento a la Santa Cruz de la Joya y llegamos al sitio ¿Casa alta, de zinc los techos y el nombre del lugar El Chorro, El Chorrito, La Aguada?, realmente ahora no lo visualizo en mi geografía espiritual. Don Víctor era también el padre de Ángel María Valera, con muy buen negocio en casa contigua a la de la niña Betsabé, pero menos comunicativo que su progenitor; seguidamente de su establecimiento estaba la casa de los Gabaldón que ocupaba don Andrés González y su familia y calle por medio la pulpería de un paisano de allá de mi pueblo, Crisóstomo Rodríguez, padre de Pedrito que creo que era blanco, muy blanco, cuya madre, la esposa del aludido pulpero, la señora Oliva, quien no parecía paisana, pero la cual hablaba, de vez en cuando, de los pomarrosales de La Arenita, en Santa Ana de Trujillo. No sé que relación había entre Crisóstomo y las fiestas patronales del 7 y 8 de agosto en homenaje a Santa Filomena, como no sé tampoco cuales eran los vínculos del viejo gigante aterrador- sólo por la estatura, pues era un San Francisco de Asís – llamado José de la Trinidad Semprun con la celebración de las otras fiestas patronales, las del papá del Niño Dios, la del carpintero San José, pero algo nos unía con estos símbolos de las celebraciones cristianas y apostólicas, así como también ese mismo algo los acercaba cuando se dañaba el motor de la energía eléctrica, que alumbraba el pueblo; constituían un equipo comunal para proceder a soluciones adecuadas, peso que no pocas veces, teníamos que pasar muchos días dándonos luz con velas esteáricas.

Al frente del negocio de Ángel María Valera estaba el caserón donde residía el Director de la Escuela, Pablo Luis Zárate, con su familia integrada por la servicial y humilde María y tres niños; aquellos serían bien pronto mi compadre y mi comadre, pues apadriné a Pablo hijo. A un lado vivía otra familia, muy del entorno de la niña Betsabé y donde Mercedes Gelvis Briceño encontró en un viejo baúl un libro pequeñito e inmenso que yo conocía ya, gracias a haberlo ojeado en mi pueblo en los anaqueles de la biblioteca doña Victoria Villegas Pacheco de Sánchez Pacheco, parienta de mi admirable, recia y piadosa Evangelina Villegas de Castellanos, mi madre. Me lo obsequió y creo que lo conservo: Dafni y Cloe, de Longo, novela pastoral de hace mil seiscientos años. Son tantas y tantas las satisfacciones y los recuerdos que escribiré más crónicas al respecto. Gran abrazo, amigo Rogelio Gil, Extensivo hasta tu familia, las mitoneras, los mitoneros y todos y todas aquellas personas que laboren allí o sean transeúntes. Bolivarianamente, RRC Caracas, 14/11/2008

rogeliogil27-11-2008 GTM 1 @ 03:32
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Cerro Gordo ente Montañas y lomas.

En un recorrido efectuado recientemente al sector de Cerro gordo, ubicado entre las montañitas y la loma de Mitón. Sitio conocido por sus historias y particularidades que hacen de este lugar muy atrayente. Pude notar con mucha extrañeza la soledad de la calle donde están ubicadas las viviendas de Salomón Linares y Euclides Vergel. Recuerdo cuando niño para mi era de especial interés ir a ese lugar, se sentía un ambiente muy alegré, muy frecuentado; con negocios prósperos y rodeado de fincas sembradas de café, se nota la diferencia al ver cerrada la casa que sirvió de morada al Sr. Salomón Linares, hombre trabajador, fiel representante de la gente de mi pueblo, personaje recordado por su aporte al desarrollo económico del pueblo de Mitón.

La casa de los vergel dirigida por otro insustituible trabajador como lo es el Sr. Euclides Vergel acompañado de su esposa la Sra. Carmen de Vergel, aunque habitada tampoco es la misma, visitar esa casa era precisamente como entrar a un “vergel” lleno rosas, pues sus hijas se caracterizaban por ser muy jóvenes, amables y hermosa; en el pueblo comentan que en la actualidad, aun mantienen ese encanto jovial a pesar de los años. Con particular referencia recuerdo a su hijo Domingo, estudiaba él en la escuela con uno o dos grados avanzados al mío, su hermana, mi maestra Graciela (Chela) daba el grado primero en la nueva sede del plantel Roberto Gabaldón Iragorry, y fue su inocente e infantil relación de noviazgo con Carmen Dolores, unas de los primeros y pocos romances que observe en mi añorado recorrido por la escuela primaria finalizado por allá en 1972.

Fueron pilar fundamental en la fundación y desarrollo de este sector familias como: Ferrini, Perdomo, Gil, Rodríguez, el Sr. Cristóbal no recuerdo su apellido, que unida a las anteriores mencionada, aun mantienen raíces en este lugar. Las calles del sector se ven asfaltadas y cuidadas algo muy importante que note es la construcción de la nueva escuela, baje por la calle que esta al lado de la misma, y aproveche para efectuar una visita improvisada en la casa de la familia Gil, fui recibido juntos a mis acompañantes con mucha amabilidad por la Sra. Rosa y sus hijas, hace poco tiempo falleció su esposo Juan María Gil, hombre muy conocido en el pueblo, fundador de este sector, los hijos que conozco: Elide Gil Montilla fue prefecta del pueblo; Valentín, Bartola (+) y Ernesto Gil, siendo el ultimo nombrado, mi compañero de estudio, salimos juntos de sexto grado, y nunca mas lo he visto a pesar que ambos con regularidad visitamos el pueblo.

Hace unos meses recibí un comentario dirigido al blog, enviado precisamente por Valentín Gil, muy emotivo, enviaba sus apreciaciones a la pagina, recuerdo en su escrito el nombre de personajes del sector como Chico la perra, Tocho, Eucliditos y Chavela; describía una anécdota relacionado con su papa, cuando le toco una noche perseguir a “la llorona” con un machete, a la ves que iba profiriendo un lenguaje soez para espantarla, también con mucho orgullo afirman ser ellos los primeros en el pueblo en adquirir un televisor, un radio de pilas y un buen macho de carga y silla.
Calle de Cerro Gordo
Calles y viviendas de Cerro Gordo
Escuela de Cerro Gordo
La grafica corresponde a una vista de la escuela de Cerro Gordo.
Casa de Salomon Linares.
Una vista de la casa donde habito Salomón Linares.
Casa de Euclides Vergel
Casa de la familia Vergel en Cerro Gordo.
Casa de la familia Perdomo
Calle principal de Cerro Gordo, al fondo casa de la familia Perdomo.
Señora Rosa Gil.
La señora Rosa Gil en compañía de nietos y amigos, en su casa ubicada en el sector de Cerro Gordo.
La señora Carmen de Vergel.
La señora Carmen de Vergel con las nietas de Arturo Vergel y Carmen Montilla.
Euclides Vergel.
El señor Euclides Vergel, con sus nietos Felipe y el extrovertido Rodrigo, ambos hijos de Arturo Vergel y Carmen Montilla.

rogeliogil23-11-2008 GTM 1 @ 15:25
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Mi estadía en el pueblo de Mitón (1ra. Parte)

Crónicas de Mitón
Por el escritor Rafael Ramón Castellanos.

Llegué a Mitón el 15 de enero de 1949 y me hospedé en casa del educador Pablo Luis Zárate, quien era el Director de la Escuela, personaje popular e idóneo que disfrutaba de hacer pregón de su color bastante oscuro. Mis primeros amigos fueron Modesto Román, hombre recio, con un valor a toda prueba; don Andrés González y toda su familia; la señora Leonor Román, viuda de Valera, con sus hijas Aminda y Carmen y sus hijos José Miguel? y Heber Valera Román; allí hacía las tres comidas diarias al igual que otros comensales; Rafael Calderón, el viejo, su esposa y sus hijos Rafael, Pedro Régulo, Etelvina y la menor, Aída? Por cierto que Etelvina quiso enseñarme a bailar sin haber podido lograr su objetivo, pues que no fui favorecido con buen oído musical.

Mis inclinaciones de romántico campesino fijaron la mirada en la joven María del Rosario Arráiz, lo que me causó serios problemas con la dueña, ama o protectora de la niña, ya que movió los resortes de sus amistades para sacarme del cargo de maestro de la Escuela Federal Graduada “Roberto Gabaldón Irragory”, lo cual no logró sino más bien la sustituí, en su otro cargo de enfermera del dispensario del pueblo, pues era, además, dinámica educadora, bella y gentil. Yo sabía poner inyecciones, suturar heridas y los elementales mecanismos del caso, tal como aplicar vacunas, así como usar algunos medicamentos calmantes, pues el médico despachaba en Chejendé y acudía a Mitón cada quince o veintiún días.

El Director de plantel, Pablo Luís Zárate, me llamó una mañana, muy preocupado porque alguien había llevado al pueblo un periódico de Valera denominado Crisol, correspondiente al mes de enero de 1948 y allí aparecía mi nombre en una noticia desde Boconó en la cual me felicitaban por mi actividad comunitaria y como integrante de la juventud comunista. No podía negar lo escrito en esa columna de dicho semanario y no atiné a darle al colega Zárate una satisfacción al respecto. En la noche llegué de visitante a casa de don Andrés González, el Jefe Civil, con quién había hecho amistad a primera vista porque se me parecía mucho a don Rafael Antonio Pérez, un médico sin título que de Pampán iba a Santa Ana a ver enfermos y a curarlos; me alarmé cuando me llamó hacia un ventilado corredor detrás de la sala y me dijo “¿Qué le parece? quieren maestro Castellanos sacarlo del pueblo; muchachas hay muchas y es mejor que deje de andar mirando a la niña María Rosario, pues la comadre Cantalicia es muy delicada”.

Traté de hacerle a don Andrés algunas consideraciones sobre el asunto para mí no tenía importancia, pues había tantas muchachas agradables en el pueblo, pero no concreté nada porque me tenía muy conturbado lo que me había planteado el Director Zárate y comencé a contarle al señor Jefe Civil, quien me cortó al instante para decirme que ya le habían mostrado el periódico Crisol y que él tenía una solución salomónica, que me inscribiera en Copei y así se acabaría el rumor en cuanto a que iban a pedir mi destitución. De su casa salí con carnet verde. Al Director y amigo Zárate no pude dejar de narrarle lo acontecido; fue a la hora del recreo del siguiente día: “Uy – me dijo – eso está peor que lo otro, qué irá a pensar Cantalicia”. No hablamos más ni de uno ni de otro caso. Las clases, la diversión y mis poemas fueron el gran sedante.

Al poco tiempo se ampliaron mis contactos y formé un equipo de béisbol del cual hacíamos dos bandos y jugábamos, incómodamente en la plaza, pues el declive era muy acentuado hacia la parte de la casa del señor José Trinidad Semprún, pero de allí salimos a un terreno atrás de la escuela, pero a la derecha del camino que conduce del pueblo para La Montaña, La Loma, Bolivia, Las Virtudes y Santa Ana; allí practicábamos y jugábamos los domingos, pero don Andrés González dejó de ser Jefe Civil y lo sustituyó don Enrique Gásperi, quién prohibió el juego de béisbol en ese sitio y me hizo llamar “a su despacho” para amenazarme si continuaba con esas prácticas. Recuerdo que vinieron a acompañarme a la citación los alumnos Omar y Adolfo Vergara, Esteban Palma, y Humberto que vivía entre El Peonío y La Joya y del cual, no se porqué, olvidé su apellido a pesar de ser compañero de excursiones por el campo. He de decir, que estos muchachos y algunas de las damas alumnas, eran para mí algo así como condiscípulos más que alumnos y alumnas, pues cuando llegué al pueblo, tenía de edad 17 años, 5 meses y 8 días.

Qué odisea, fue aquella que libré con el admirado profesor Antonio Cortés Pérez, Supervisor Escolar del Estado Trujillo, para que me nombrara, pese a que desde 1946 yo era maestro alfabetizador y luego maestro de aula en el Centro de Alfabetización “Félix Berbecí Pérez” en Boconó. Ya tendré oportunidad de relatar los acontecimientos, pues el joven bachiller que venía del Colegio Federal de Boconó era, además de menor de edad, un participante político extremista que había recibido adoctrinamiento casi familiar de los médicos Humberto González Albano, en Santa Ana, y Héctor Anzola Espinoza en Boconó, así como del ex trabajador petrolero Patricio Valero.

Me he extendido en un preámbulo de evocación después de haber leído las apreciaciones de Aída Vergara, Jesús Valera, Gledys Infante, Alejandro Gil y especialmente Omar Vergara, de cuyo humilde hogar y de su familia tengo vivo el espíritu comunal y el pocillo de peltre para el café, en la cocina, y de la sonrisa pícara y maliciosa de Adolfo, su hermano, que juntos ellos dos, mi hermano Pedro, quien fue a visitarme al pueblo y el suscrito, con otros más bajamos un domingo a un sancochito por allá más hacia el sur de La Callecita, lugar donde estaban las casas de los Perdomo y de los Patiarroy y muy cerca de la del catire Blas Infante.

Cómo recuerdo aquellos palos de miche, que para todos creo que eran los primeros y el desarrollo de una borrachera que nos afectó el ágape porque mi hermano sacó a relucir un cuchillito, que no era nada extraño en mi tierra natal y nos costó mucho neutralizarlo, a pesar de la garra muscular de Omar. No digo nada, por ahora, de mi compañero entrañable Pedro Régulo Calderón porque ya tendré oportunidad de hacer, una crónica sobre él, su familia, sus aventuras y su partida de Mitón sin despedida alguna y sin causas aparentes.

Cómo recuerdo también a Carmen Cáceres, su tío Luis, su mamá y sus tías; de ella supe que se desempeñaba como enfermera en el pueblo de La Cejita a donde acudí por allá por el año 1994 a visitarla, pero sin suerte de dar con su persona. Qué grato sería que para el 15 de enero del 2009 pudiéramos hacer una tenida cívico cultural en Mitón, con ciertos visos de retorno. Yo aprovecharía para conmemorar los sesenta años de mi iniciación como docente de escuela graduada, poeta, investigador de la historia, novelista y HOMBRE, que es la única gran profesión que no nos la brinda la universidad.

Seguiré evocando al calor del recuerdo de aquella Escuela Federal Graduada “Roberto Gabaldón Iragorry”, personaje del cual hablé en 1961 en Asunción del Paraguay, en un homenaje a su hijo, el embajador y doctor en medicina Francisco Gabaldón Mazzarri, quien terminaba su misión y a quien sustituí, interinamente, por dos años, del 15 de enero de 1960 al 15 de enero de 1962, cuando fui destituido por ya no tener el respaldo oficial del doctor Ignacio Luís Arcaya, quien en gesto notable había renunciado al cargo de Ministro de Relaciones Exteriores.
Bolivarianamente, RRC Caracas, 14/11/2008

Casa del balcón.
En la grafica del año 1952, observamos la casa de los balcones ubicada en la calle comercio, propiedad de la niña Betsabé Briceño. En este lugar fue huésped Rafael Ramón Castellanos en la época que ejercía como educador en el pueblo de Mitón.

rogeliogil20-11-2008 GTM 1 @ 23:46
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Juan Bautista Muñoz Cardozo.

Juan Muñoz Hablar de Juan Muñoz es revivir remembranzas de la música en mi querido pueblo, fue él quien a través del son de la bandolina, instrumento que tocaba con singular talento, lleno de alegría y distracción a los pobladores cuando le tocaba amenizar fiestas en Mitón y pueblos vecinos como Torococo y Chejende. Procede de una familia de músicos, su afición la heredo principalmente de su padre, destacándose también en este género sus talentosos hermanos Edmundo, Pedro y Víctor Muñoz.

Juan Muñoz, nació en Mitón en el año 1924 sus padres fueron León Muñoz y Juana Cardoza de Muñoz, vivió en la calle las queseras hasta que decidió a la edad de 20 años trasladarse a la ciudad de Maracaibo, donde desempeño labores en la gobernación del estado Zulia. Sus actividades profesionales no fue inconveniente para continuar con la música, con frecuencia visitaba el pueblo, era un ferviente católico, demostraba su cariño y responsabilidad cuando amenizaba las fiestas patronales de Santa Filomena y San José, dejo grabado un disco de 45 rev. Un vals “Homenaje a Mitón”, como legado al pueblo que le vio nacer.

En su estadía en el estado Zulia fundo un conjunto que se llamo “luces del Catatumbo”, también tenia un programa en la emisora radio Catatumbo, fue muy conocido y apreciado en ese estado, se casó en Maracaibo con la Sra. Oliva de Muñoz de esta relación nació un hijo llamado José León Muñoz; ya jubilado y viudo se radicó en Mitón, pensó fundar una escuela de música en su casa, a pesar de sus múltiples diligencias no logro obtener la ayuda necesaria de los entes gubernamentales. Enfermo del corazón y a la edad de 76 años, nos dejo un primero de enero del 2000.
Juan Bautista Muñoz Cardozo
Observamos al señor Juan Muñoz en la celebración de su cumpleaños, al fondo la señora Celica de Parra.

rogeliogil18-11-2008 GTM 1 @ 15:57
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Fallecimiento de la Sra. Teresa Perdomo.

En la cuidad de Valera, dejo de existir la Sra. Teresa Perdomo en vida fue la esposa de Sr. Manuel Briceño (+). Su lugar de residencia era en el sector la Cuchilla de Torococo “en el cerrito”, era oriunda de los higuerones de Mitón.
De su relación matrimonial tuvieron 5 hijos María Dolores, Dilia, Manuel, Arturo y Arnoldo. A través de esta vía y en nombre de la familia Gil enviamos nuestra condolencia a sus familiares y amigos, en especial a sus hermanos residentes en el pueblo de Mitón: Francisco, Juan, Miguel y Candida Perdomo.

rogeliogil11-11-2008 GTM 1 @ 12:53
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Rafael Ramón Castellanos

Rafael Ramón Castellanos

Ampliamente conocido en el ámbito nacional e internacional como escritor, catedrático, biógrafo, diplomático, ensayista, novelista y poeta. Embajador de Venezuela en Colombia, Miembro de la Academia Colombiana de Historia, de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela y de la Academia Venezolana de la Lengua. Antes de obtener su primera carrera universitaria como Periodista en la Universidad Central de Venezuela, fue maestro de escuela primaria en mi pueblo, y es así como quisiéramos recordarlo. Trabajo junto a un grupo de excelentes compañeros educadores de su época como fueron: Pablo Luis Zarate, José Godoy Gratérol, Pedro Regulo Calderón, Cantalicia Pichardo entre otros.

Los pobladores de Mitón recuerdan sus tiempo de maestro con cariño y respeto, por su dedicación y colaboración demostrada durante el tiempo que ejerció como educador en el plantel Roberto Gabaldón Iragorry, impartiendo clases de primaria por allá en el año de 1949. Su nacimiento se produjo un 7 de agosto de 1931 en la población de Santa Ana, para ser mas exacto en el caserío “el palo blanco”, lugar muy cercano, al pueblo de Mitón. En la actualidad Rafael Ramón Castellanos, ofrece publicaciones en diferentes diarios del país, tengo entendido que también funge como director de una importante librería establecida en la ciudad capital. La biblioteca Municipal de Betijoque lleva su nombre, como un reconocimiento a su labor en Pro del estado Trujillo.

"Algunos comentarios sobre Rafael Ramón Castellanos de personas que en la actualidad residen en el pueblo de Mitón".
Aída Vergara: recuerdo que él visitaba con regularidad mi casa en el peonio, muy servicial colocaba inyecciones a la gente del pueblo y no cobraba nada.

Jesús Valera: Me dio 4to. Grado en la escuela del pueblo, él era muy joven, tendría como 20 años cuando vino a Mitón.

Gledis Infante: Dio clase en la escuela junto a Pedro Regulo Calderón, recuerdo, cuando alguna persona del pueblo se moría, él acostumbraba decir unas palabras antes del sepelio.

Omar Vergara: Rafael Castellanos dio clase en el pueblo por allá en el año de 1950 junto a Pablo Zarate y llego al pueblo con su hermano Pedro, si mi memoria no me falla ellos vivían alquilados en la casa del balcón en la calle comercio, diagonal a la vivienda de la difunta Romelia Terán.

Alejandro Gil: El maestro Rafael Castellanos le dio clase a mi esposa María Perpetua (+) ¡ese joven era muy acosado por la muchachas del pueblo!

Pedro Regulo Calderón (Reside en San Cristóbal): Un ilustre Trujillano, nativo de Santa Ana, lo llamo profesor porque así lo conocí en el año 1948 cuando ejerció un grado en la escuela federal Roberto gabaldón Iragorry de Mitón donde hicimos buena compañía con los otros colegas: Pablo Zarate de Bocono; Ilia Díaz de Valera, Dilia Márquez y Olga Luna de Chejende, Cantalicia Pichardo y este servidor de Mitón. Para ese entonces ya era investigador de datos históricos de Venezuela, no perdía el tiempo fuera del salón de clase, joven, inquieto y excelente colaborador. Lo veíamos como un sobrado ganador de simpatías del presente y el futuro.
Esta al frente de su estupenda pulpería de libros, en Caracas ……. Y sigue siendo un gran amigo, un gran señor de las letras venezolanas.

rogeliogil08-11-2008 GTM 1 @ 00:34
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Ordenación del padre Medardo Quintero.

Padre Medardo de Torococo.

El día 18 de octubre en el gimnasio cubierto Luis Loreto Lira en Valera fue el acto de ordenación sacerdotal del padre Medardo José Sosa Quintero, el pueblo que lo vio nacer fue Torococo un 16 de marzo de 1978, sus padres María Concepción Sosa Quintero y Fidel Perdomo. Inicio sus estudios de educación primaria en el grupo escolar José pacheco, se gradúo en licenciado de administración de empresas, en la universidad de los andes, luego estudio filosofía en el seminario nuestra señora del Socorro en Valencia, primer año de teología en el seminario de Santa Rosa de lima en Caracas, en el año 2005, culminando sus estudios en el seminario palafoxiano de Pueblas en México.

El padre Medardo es el menor de cinco hermanos, sus inicios en el pueblo de Mitón fue como seminarista, por su encomiable labor efectuada por los jóvenes y toda la comunidad fue nombrado “hijo adoptivo de este pueblo”. Para su recibimiento como sacerdote de la iglesia católica, la sociedad de la cofradia del santisimo sacramento, san José y santa Filomena unidas a la mayoría de los residentes del pueblo, asistieron a una caravana de recepción agrupada en el sector de minas. Recorriendo los pueblos de Torococo, la cruz verde, el helechal, llegando finalmente a Mitón, donde las calles y las casas se encontraban adornadas y el pueblo de fiesta para celebrar tan importante evento, su primera misa la efectúo el día domingo 19 en la iglesia La Inmaculada Concepción de su pueblo natal y el 26 a las 11:00 AM la realizo en la iglesia San José de mitón.

Al padre Medardo: La santidad es el primordial distintivo que debe tener todo sacerdote, que dios bendiga aquel hombre que deja todo para seguir el sendero del padre celestial.
¡FELICITACIONES!.

A continuación una secuencia de fotos enviadas gentilmente por la Sra. Mercedes Parra, relacionadas con la ordenación del padre Medardo.

Día 18 de octubre caravana sorpresa para recibir al padre Medardo Quintero.

Llegada del padre Medardo a la población de Minas
Vehiculo que transportaba al padre Medardo a su llegada a la población de Minas.
Padre Medardo dirigiéndose al grupo de personas.
El padre Medardo dirigiéndose al grupo de personas.
Inicio de la caravana. II
Vehículos en caravana, algunos de estos prestados por la alcaldía del municipio, para el traslado de fieles que acompañaron al padre Medardo por la ruta de los pueblos de Torococo y Mitón.
Personas apostadas en la carretera.
Personas apostadas en la carretera, saludan al Padre Medardo en su recorrido al pueblo de Torococo.
Grupo de fieles en Torococo.
Fieles agrupados en una esquina del pueblo de Torococo.
Vehículos anunciando su llegada.
Vehículos con letreros en sus vidrios comunicando la llegada del padre Medardo al pueblo de torococo.
Caravana llegando al pueblo de Mitón.
Motos perteneciente a la caravana anunciando la llegada del padre Medardo al pueblo de Mitón.

El padre Medardo a su llagada al pueblo de Mitón
El padre Medardo entrando a unas de las calles del pueblo de Mitón.
18-11-1.JPG
El padre Medardo dando su bendición a las personas reunidas frente a la iglesia san José de Mitón.
Carroza con la imagen de San José.
Carroza que acompañaron la caravana, cuidadosamente adornadas con la imagen de san José.
Carroza con la imagen de la inmaculada Concepción
Vistosa carroza acompañada con la imagen de la patrona de Torococo la Inmaculada Concepción
Carroza.
Carroza adornada con la imagen de la virgen del Carmen, la acompañan dos preciosas niñas.
Padre Douglas Rodríguez
El padre Douglas Rodríguez, un reconocimiento especial por su colaboración con el pueblo, en la organización preparada para la bienvenida al padre Medardo, aquí lo vemos trabajando en la vocería acompañados de sus ayudantes.
Padre Medardo a su salida del pueblo de Mitón.
El padre Medardo de regreso a su pueblo natal Torococo.

Día 19 celebración de su primera misa, en la iglesia La Inmaculada Concepción ubicada en su pueblo natal Torococo-.
Grupo de personas en la plaza.
Fieles reunidos en los alrededores de la plaza de torococo, momentos antes de la misa dominical, También los acompañaban la banda de Escuque y un mariachi de la ciudad de Valera.
Altar.
Altar acondicionado en la parte exterior la iglesia, para poder recibir la cantidad de fieles presentes.
Padre Medardo acompañado por el Monseñor Ramón Aponte.
El padre Medardo acompañado por el Monseñor Ramón Aponte (Carache) obispo de valle la pascua, Invitado a presenciar la ordenación.
El padre Medardo en plena Ceremonia.
El padre Medardo en plena ceremonia de su primera misa.
Otra vista de la ceremonia.
Otra vista de la ceremonia efectuada por el padre Medardo.
Fieles asistentes a la misa
Grupo de fieles asistentes a la misa.
Fieles de la iglesia.
Fieles del pueblo de Mitón Observamos a la Sra. Celica Calderón y a su hija Mercedes Parra acompañada de su amiga Mery de Palma, contentas y sonrientes por la ordenación del padre Medardo.

Día 26 de octubre celebración de su primera misa en el pueblo de Mitón.

Fieles de la iglesia católica.
Fieles de la iglesia católica de mitón, esperando la llegada del padre Medardo en el sector del filo.
El padre Medardo recibido por la Sra. Mercedes Parra.
En la grafica observamos la llegada del padre Medardo, es recibido por la Sra. Mercedes Parra, al fondo los estandartes.
El procesión desde el filo.
Observamos al padre Medardo, acompañados por un grupo de pobladores en procesión efectuada desde el filo hasta la iglesia de San José de Mitón.
El padre Medardo en la iglesia de Mitón.
El padre Medardo ofreciendo la ceremonia de la misa en la iglesia san José de Mitón.
La Sra. Dolores de Núñez y Elide Montilla.
Apreciamos a la Sra. Dolores de Núñez y Elide Montilla en el acto de ofrendas a la iglesia, donde se obsequio al padre Medardo dos casullas y una estola.

El niño Gustavo Gil.
El niño Gustavo Gil acompañado por Darielys Gil, ofreciendo las palabras de bienvenida al padre Medardo.

Asistentes a la misa.
Fieles asistentes a la misa dominical.

Alexander Piña.
Alexander Piña ofreciendo una canción de bienvenida al padre Medardo.

El padre Douglas Rodríguez.
El padre Douglas Rodríguez muy atento a la celebración eucarística, al lado Felipe Cañizalez.
El padre Medardo.
El padre Medardo finalizando la ceremonia.
Aida Graterol
La Sra. Aída Graterol, feliz al lado de su ahijado el padre Medardo.
Las Sras. Celica y María Salome,
La Sra. Celica acompañada de María Salome al lado de unos de los tantos arreglos florales donados por la familia Cañizalez, que adornaron la iglesia ese día.

"Al finalizar la ceremonia de la misa, se efectúo una comida en el comedor de la escuela como acción de gracia por la feligresía para toda la comunidad del pueblo".
Secuencia de fotos.
En el comedor de la escuela.

El padre Medardo en el comedor.

En el comedor..JPG

rogeliogil07-11-2008 GTM 1 @ 20:05
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De paseo por la loma.

La loma es un sector compartido entre el pueblo de Mitón y Bolivia, de indescriptible belleza por sus vistas panorámicas a las planicies de Monay y el estado Zulia, con un clima frío acogedor de montaña que hace de ese lugar una visita obligada en su recorrido por esta zona. Resguardándonos de una improvisada lluvia acompañada con una neblina espesa llegamos al negocio del Sr. Leonardo Peña, fuimos recibidos con la acostumbrada humildad y respeto que caracteriza a nuestros paisanos. Una vez allí instalados en su negocio de víveres, uno de los más surtido del lugar, aprovechamos para preguntarle sobre sus vivencias en el pueblo, comento que él fue unos de los fundadores de esa parte de la loma (loma baja) este sitio lo llamamos Santa Rosa. ……cuando yo llegue aquí de una vez puse el negocito, estaba yo muchacho y eran tiempos muy difíciles, por aquí no vivía nadie, en las noches los ruidos que se escuchaban eran los de los grillos. Pero poco a poco fui convenciendo a mi compadre, y a otros amigos y así fuimos poblando el lugar como usted ve.

El Sr. Leonardo Peña es nacido y criado en la loma, así lo afirma él de una forma muy característica, padre de seis hijos, sus difuntos padres fueron Juan y Amelia de Peña. Toda su vida le ha gustado el comercio, sus vecinos lo conocen como un hombre muy servicial, antes le gustaba jugar mucho a los dados, recuerdan cuando joven se compro una camioneta pick-up ese era el medio de transporte que teníamos por aquí, nos traía encargos de Trujillo y Valera, para sacar a cualquier enfermo siempre estaba disponible.

En un punto de la conversación nos dijo …… Pues ya que usted me a cucado la lengua yo le voy a contar: al principio la carretera de Mitón estaba en muy mal estado, los pocos carros que podían subir lo hacían en tiempo de verano, cuando llovía solo entraban colocando cadenas a los cauchos. El primer carro que vi subir a la loma fue un jeep Willy su propietario fue don Manuel Román, lo manejaba un ayudante por que a él no le gustaba manejar; lo que usted conoce hoy como cerro gordo antes era llamado “cerro flaco”, su nombre cambio por la influencia económica que le dio Don Hernán Raga y Salomón Linares. En la época de Pérez Jiménez había mucho respeto y todo era muy barato, pero no se conseguía la plata. Imagínese usted que una pasta de jabón costaba tres lochas, …. Como costaba para venderla, había que dividirla en cuatro partes a locha cada pedazo …. La ventaja era que uno le ganaba una locha al detallarla.

Nos despedimos del Sr. Leonardo Peña dándoles las gracias por su hospitalidad, subimos un poco mas, pudimos observar también los negocios y expendios de licores de Avelina ubicado en la joya de la loma, el de la familia Briceño atendido por Pedro Briceño situado al final vía a Santa Ana, lugares que han servido de esparcimiento y despecho durante muchos años a lugareños y visitantes. En la calle principal esta la capilla de la Virgen de Coromoto patrona de la loma, la escuela nacional concentrada loma de Bolivia, la cruz de la misión lugar de encuentro para conversar y de cita para parejas en noviazgo. Mas tarde llegamos a las tres cruces acompañado por un “calentaito”, curva famosa por historias de fantasmas y aparecidos, ya de noche y por si acaso, decidimos culminar aquí el recorrido y regresar al pueblo de mitón.
 Casas de la loma
Viviendas ubicadas en la calle principal de la loma.
Calles de la loma
vista de una de las calles de la loma.
La Loma Vía a la joya del pozo.
La loma vía a la joya del pozo.
Vía a Bolivia
Carretera vía a Bolivia
Carretera via a Mitón.
Carretera vía a Mitón.
Capilla de la Virgen de Coromoto.
Capilla de la virgen de Coromoto en la Loma.
Escuela Nacional Concentrada La Loma.
Fachada de la escuela nacional concentrada Loma de Bolivia.
Vistas  tomadas desde la Loma.
Paisaje tomado de la Loma de Bolivia

Vistas desde la loma II
Otra vista tomada desde la Loma.

Sr. Leonardo Peña.
Sr. Leonardo Peña en su bodega de la loma.
Sr. Leonardo Peña en su negocio de la loma..
El Sr. Leonardo peña atendiendo a unos clientes, negocio que hace recordar las pulperías del pasado.

rogeliogil02-11-2008 GTM 1 @ 23:43
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El Chocolatero.

El chocolatero.Continuando el ciclo de poesías escritas por Pedro Regulo Calderón, dedicadas al pueblo de Mitón, colocamos "el chocolatero", un conocido pájaro que anda por los alrededores del pueblo, en esos solares que también frecuentan los azulejos y las picaras perdices, al lindo ruiseñor estos versos:

El Chocolatero.
Se oye cantar entre matas
el lindo Chocolatero,
parece una paraulata
cuando levanta su vuelo.

Otros pájaros caseros
le temen solo al oírlo,
porque les come los huevos
invadiéndoles los nidos.

A veces están solitos
en el nido los pichones
se arrinconan calladitos
evitando los puyones.

Hay viene el Chocolatero
volando como un cohete,
le roba al Congo sus huevos
para darse un buen banquete.

No se cansa de cantar
este alegre ruiseñor,
vuela y salta por el monte
en su plan de cazador.

Autor: Pedro R. Calderón R.

rogeliogil01-11-2008 GTM 1 @ 13:03
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